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SILLICON VALLEY

EPN aún es presidente!

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A partir del 1 de diciembre entrará en vigor el nuevo modelo económico que plantea el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, el cual trae consigo un sólido capital político y una propuesta específica para rescatar la economía pulverizada en nuestro país. Es muy interesante que los mexicanos no se dieran cuenta de que el modelo neoliberal fue terrible durante su ejecución y que cada sexenio nos dejaba más pobre a la mayoría de los mexicanos y más rico al grupo privilegiado que correspondía al 1% de la población. Pero no era indolencia, simplemente estábamos acostumbrados a que la opción era la que imponían los grupos políticos y económicos, y la democracia era vapuleada.

También, es cierto que cuando se quiso un cambio al elegir a la derecha para la presidencia con Vicente Fox, y luego Felipe Calderón, tampoco hubo progreso en nuestro herido país.

Es por eso que se está esperanzado en el próximo  gobierno, el problema es que todavía no entra en funciones y la actual administración encabezada por el tan memeable presidente Enrique Peña Nieto, sigue vigente y con él, la violencia generalizada en el país.

El comportamiento de los modelos económicos nacionalista y neoliberal son tan diferentes que el Producto Interno Bruto (PIB) varía drásticamente. Con Lázaro Cárdenas el PIB fue de 26.4%, es cierto que era otra época, pero no es posible aceptar que ahora sea casi nulo el crecimiento económico en el país.

El último presidente nacionalista fue José López Portillo el cual tuvo un PIB de 7.6%, después de él se implanta el modelo neoliberal con Miguel de la Madrid que de 1983 a 1988 tuvo un PIB de 0.36%, a partir de estos momentos la clase media comenzó a padecer y ya con Salinas de Gortari se logró el 4.42% y de nuevo a decrecer, con Ernesto Zedillo el PIB de su periodo fue de 3.66%; Vicente Fox, 2.08; Felipe Calderón 1.96 y Enrique Peña Nieto tuvo en 2013 1.4; 2014, 2.13; 2015, 2.5 y 2016 2.1.

Enorme reto para AMLO y su gabinete el poder recuperar la economía y hay que estar conscientes que el país ha sido lacerado y que de la noche a la mañana el cambio no vendrá, en contraste con esto la respuesta inmediata que podemos ya reconocer al ejercicio democrático realizado el pasado 2 de julio es la desaparición de partidos satélites vividores.

El Partido Encuentro Social (PES) ha perdido su registro en 24 estados; Nueva Alianza en 16; Movimiento Ciudadano en 18; PRD en 10; Verde Ecologista en seis; PT en cuatro y el PAN en Tabasco.

Además de las 13 reformas que propondrá al Congreso de la Unión, la austeridad es algo que sobresale en el discurso y propuestas de AMLO, aplaudo el querer reducir los salarios altísimos que reciben los funcionarios públicos en este país, ya que la mayoría sólo han calentado día a día la silla que ocupan, es muy importante porque cumplirán los artículos 123 y 127 de la Constitución.

Al referirme al artículo 123, olvidado por las últimas administraciones, ya que indica que los salarios mínimos de los trabajadores deberán satisfacer las necesidades de un jefe de familia para que pueda dar comida, techo, salud, educación, recreación y otros elementos de la línea de bienestar, pero la realidad actual es que más de 56% de hogares al día sobrevivan con uno o dos salarios mínimos, o sea entre 88.36 y 176 pesos y con esto a duras penas sobreviven.

También este artículo establece que queda prohibido en todo centro de trabajo, el establecimiento de expendios de bebidas embriagantes y de casas de juego de azar, cosa que en algunas dependencias, por ejemplo de Oaxaca, hacen caso omiso, ya que han vuelto las oficinas en horarios no laborables en cantinas, principalmente en algunas direcciones de la administración de Alejandro Murat.

Y con AMLO tendrá que entrar en vigor lo que establece el Artículo 127 que dice que “Ningún servidor público podrá recibir remuneración, por el desempeño de su función, empleo, cargo o comisión, mayor a la establecida para el Presidente de la República en el presupuesto correspondiente”. Así que todos, incluyendo a los gobernadores tendrán que adaptarse al sueldo nominal y bajar también sus bonos compensatorios.

Mientras transcurre el tiempo, esperemos que Enrique Peña Nieto trabaje, porque sigue siendo el presidente y que el periodo de transición entre ambas administraciones sea tranquilo, porque ya con la terrible inseguridad que vivimos día a día, tenemos suficiente.

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